"Todos los días la gente se arregla el cabello,
¿Por qué no el corazón?"

Mostrando entradas con la etiqueta estudios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estudios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de septiembre de 2015

¿Eres de los que empollan o de los que aprenden?



Durante toda la vida, los roles en clase han sido siempre los mismos. El alumno que tiene muchos amigos, el que destaca por su faceta de deportista tanto dentro como fuera del colegio, el que suspende todo porque no trabaja, el que suspende aunque se esfuerza mucho y, cómo no, el alumno o alumna que saca muy buenas notas y luego se le olvida lo aprendido y la persona que estudia, aprende y retiene para su día a día.

En muchas ocasiones, el método de estudio que prima en los colegios e institutos es el de leer, repetir, aprender, “vomitar” en el examen y olvidar. ¿Para qué nos sirve esto? Para nada. ¿Por qué ocurre? Porque no se motiva a los estudiantes sino que se les enseña que deben aprender “porque sí, porque es lo que debe ser” tal y como un adulto podría justificar su opinión con un “porque lo dice tu padre/madre”.

A los niños se les enseñan cosas sin preguntarles previamente qué opinan ellos, cómo pueden averiguar determinadas cosas (pueden preguntar a los familiares, a los amigos, buscar en internet y en libros, ver si hay diferentes opiniones al respecto…). Las personas aprendemos cuando tenemos una necesidad. Si cuando somos bebés tenemos sed, señalamos el agua y los adultos nos la dan, aprenderemos que señalando, aun sin haber aprendido a hablar, conseguiremos saciar nuestra sed. Si para comprar chuches necesitamos saber cuánto cuestan, cuánto dinero llevar encima y si nos deben devolver, entonces aprenderemos que el cálculo mental es necesario en nuestra vida para resolver aquellos problemas que realmente nos importan cuando somos pequeños. Y para los adolescentes, es aconsejable que aprendan a planificar a largo plazo cómo van a ahorrar para comprarse el último modelo de Android que tanto quieren.

¿Este tipo de aprendizaje depende del colegio o de las familias? Del trabajo conjunto. En el colegio se puede aprender de esta forma en los cursos más básicos como Educación Infantil y Primaria. Ya en Secundaria, debido a la gran cantidad de contenido, es probable que muchos profesores se vean agobiados por la falta de tiempo. Por otro lado, no sirve de nada que los profesores intenten motivar a sus alumnos si en casa no fomentan la curiosidad y la autonomía de sus hijos. El adolescente que planificaba ahorrar para comprar su móvil puede no necesitar hacerlo si sus padres se lo compran todo sin ningún sacrificio para el menor. El alumno de Primaria que quiere aprender a comprar chuches él solo puede sentir que no necesita saber hacerlo con el pensamiento de “a mí es que me lo compran mis padres”.

Pero no solo los niños pueden aprender en lugar de empollar. También los adultos estamos a tiempo de aprender de verdad, de aprender significativamente. La vida está llena de aprendizajes continuos a nivel interpersonal, laboral y emocional.


¿Y tú? ¿Empollas o aprendes? ¿Ayudas a que los pequeños empollen o aprendan?




miércoles, 27 de mayo de 2015

El dolor de espalda en niños


La colaboración de este mes es de Tamara, fisioterapeuta con gran experiencia que ha querido compartir esta publicación tan interesante y tan realista en el blog.
 
 

“Actualmente nuestros hijos sufren alteraciones en sus espaldas durante el desarrollo escolar  debidas principalmente al peso de mochilas escolares, malas posturas adoptadas tanto en casa (comiendo en la mesa, en el sofá, delante del ordenador, etc.) como en la escuela (delante del pupitre) y muchas veces por la falta de actividad física moderada.

Los datos que detallo a continuación reflejan la realidad de los escolares y como las patologías de espalda van en aumento:

El dolor de espalda en los niños puede localizarse a nivel cervical, torácico o lumbar, en ocasiones irradia hacia los hombros y las nalgas y sólo en raras ocasiones se irradia hacia las extremidades.
Su frecuencia aumenta con la edad: lo presentan un 10% de los niños de 10 años y su frecuencia aumenta hasta un 70% al final del crecimiento (16/18 años).

Numerosos trabajos han intentado relacionar el dolor de espalda en niños y adolescentes con el peso de las mochilas. Estudios transversales con gran número de alumnos han encontrado que los niños que transportan las mochilas escolares con un peso excesivo tienen entre un 1.6 y un 3.4 veces más de dolor de espalda que el resto.

El escolar en su mochila debe transportar el 10% de su peso, lo que quiere decir que, por ejemplo, un niño que pese unos 35kg no debe llevar más de 3.5kg de peso en su mochila. La carga debe estar distribuida con lo que las mochilas con varios departamentos son mejores ya que distribuyen la carga. Los tirantes deben ser anchos y acolchados. Y la mochila no debe ser más grande que el torso del niño.

Deben sentarse erguidos, con la espalda recta, sin cruzar las piernas y con flexión de rodilla y cadera de 90 grados.

Todo esto son recomendaciones que damos para la prevención de las lesiones en la espalda de los niños pero uno de los mayores problemas que se presentan hoy en día en nuestra sociedad, y en particular nuestros hijos, es que no existen muchos programas que traten sobre hábitos posturales inadecuados, que van a constituir uno de los agentes fundamentales en las alteraciones sufridas por el raquis durante el desarrollo en el escolar, ya que día a día van en un increíble aumento, porque no existen programas de hábitos de higiene postural a adoptar en las escuelas. Es decir que cuando el escolar está en una etapa de crecimiento y hay una desalineación de la columna va a haber una debilidad de la musculatura vertebral donde diversas estructuras se van a ver afectadas a tensiones excesivas que en ocasiones generan mucho dolor en el escolar.

El escolar realiza la mayor parte de sus actividades en posición de sentado, leyendo, estudiando, escribiendo, frente al ordenador, por lo que es de gran trascendencia que la postura que adopte sea la correcta, una postura viciosa, fatiga y a la larga puede producir daños.

Es frecuente observar malas posturas que van adquiriendo el alumnado al sentarse, agacharse, andar, etc., y el gran peso que transportan a diario en sus mochilas, carteras y carritos, de forma inadecuada en la mayoría de las veces, esto hace que cada vez surjan más alteraciones de la columna vertebral relacionadas con actitudes y hábitos posturales erróneos de los escolares. También el sedentarismo y la creciente obesidad infantil afecta directamente al estado de las articulaciones y a la espalda.


Así el hecho es que los hábitos posturales pueden ser educados de forma correcta, o más fácilmente corregibles cuanto más precozmente se actúe, hacen que actuaciones de educación postural a estas edades resulte muy beneficioso para ellos a lo largo de su vida.

Dadas las incidencias encontrada en las diferentes patologías, se recomienda practicar rutinariamente ejercicios de espalda donde se va a fortalecer los grupos musculares posturales que contribuyan a obtener una correcta disposición del raquis y aseguren un crecimiento armónico de todas las estructuras que consolidan la columna vertebral en los niños pues su corrección en etapas tempranas evitará consecuencias en el desarrollo físico y psico-social del paciente adulto.
 
 

 

Escuela de espalda

La Escuela de Espalda proporciona a los niños los conocimientos y habilidades necesarias que les permitan alcanzar y mantener un óptimo estado de salud para su espalda, evitando la aparición de nuevos episodios dolorosos, que incrementen el riesgo de cronicidad o incapacidad.

Esta escuela de espalda es impartida por mí, una fisioterapeuta experta en pilates terapéutico con conocimiento extenso del tipo de patologías que sufren los niños y de los tipos de ejercicios que más se adecuen a cada patología.

 

 

Tamara Cerón

Fisioterapeuta experta en Pilates Terapéutico

Nº Col. 2944”

 


Para consultas, podéis llamar al 654842537 o enviar un correo a: tam.ceron@gmail.com


 


 

domingo, 10 de junio de 2012

I'm Ms. Brightside


Actualizo para escribir una entrada totalmente personal y lejos del interés común del 98% de personas que puedan dar con este blog.

Como ya vaticiné hace varios meses, este iba a ser un año de cambios, experiencia, de cierre de ciclos… y así está siendo. Me dispongo a terminar la carrera de Psicología en un momento en el que, por desgracia, los telediarios se alimentan de continuas noticias sobre la mala economía del país, las ayudas a los bancos y el rescate de España por parte de Europa, donde una deuda bancaria pasará a ser deuda nacional.

Cada mes la cola del paro es más larga, la integran personas con un rango de edad imposible de acotar y la única solución de los jóvenes para hacer algo relacionado con sus estudios es realizar prácticas donde prestaremos unos servicios a cambio de 0€ o una cantidad miserable.

Ante esta situación, no nos queda más que automarginarnos de esto que nos envuelve y pensar en la suerte que tenemos por tener dinero para estudiar en estos tiempos donde todo vuelve a ser como antes, cuando sólo los ricos podían finalizar sus estudios.

En este estado autoprovocado inconscientemente es en el que yo me encuentro. Feliz por graduarme, con unas ganas tremendas de tener plaza en un máster totalmente necesario a la vez que de pago, para hacerme un hueco en el mundo laboral fallido y pensando en posibles rumbos como plan B o, en su defecto, como especialización de la especialización de la especialización…

Porque no hay nada como la salud mental. Te hace sentir afortunada en tiempos de mierda y te puede hacer sentir inútil en momentos perfectos.