RECORDAD: Si queréis seguir leyendo los posts semanales, podéis hacerlo entrando en www.monicablasco.com
Os presento el primer sorteo del libro “La pequeña gran Lucía”. La
semana que viene hará un mes de la publicación de mi primer libro y he
querido celebrarlo con el sorteo de un ejemplar. Si todavía no sabéis en
qué consiste este libro, os puedo ayudar con este post.
La pequeña gran Lucía es un libro para niños pequeños a partir de 9 años y para niños tan grandes como lo son los adultos.
Este libro cuenta una historia en la que se tratan las emociones, la
autoestima, la empatía y el autoconocimiento de una forma sensible y
dinámica. Además, tiene actividades para trabajar cada capítulo a nivel individual y/o grupal. Gracias
a sus características, se puede usar en dinámicas de grupo, en clase, a
nivel familiar y también a nivel individual para reflexionar o por mero
entretenimiento.
¿Queréis saber de qué trata la historia?
Lucía es una niña feliz y segura de sí misma. Aletas es un pingüino
asustadizo, tímido y diferente al resto. Aletas ha tenido una infancia
difícil y eso le hace tener miedo a cada momento. Lucía, por el
contrario, irradia positividad y energía.
Un día, Lucía y Aletas salen a vivir aventuras en el parque cercano a
su casa. Lucía, tan valiente, se encontrará en apuros cuando conozca a
Furious, un malvado ser que no dudará en hacer daño a quien no quiera
apartarse de él. Aletas, bloqueado por el miedo, tendrá que luchar con
su pasado para encontrar una solución. ¿Quieres acompañar a Lucía y a
Aletas en esta aventura llena de emociones? ¿Te atreves?
Si os pica la curiosidad, podéis leer los dos primeros capítulosaquí.
Si, además, queréis tener el libro en vuestras manos con sus ilustraciones y sus preguntas al final de la historia, os aconsejo leer los únicos dos pasos que tenéis que llevar a cabo para entrar en el sorteo:
Pinchar aquí y darle a “me gusta” en la foto que os aparecerá.
Compartirla en vuestro muro de Facebook de forma PÚBLICA.
El sorteo acabará el sábado 25 de junio a las 23:59 y el/la ganador/a se nombrará el lunes 27.
Esta semana os hablo de varios libros para los adolescentes en los que,
como en toda novela para este colectivo, hay una trama de amor pero en los
que se aprende mucho más que eso.
Si queréis saber de qué libros se tratan, podéis averiguarlo leyendo el post en mi nueva página www.monicablasco.com o pinchando aquí.
Hoy os quiero hablar de cinco cuentos y libros que forman
parte de mi librería y que me enamoran tanto por su diseño como por su
contenido y todas las reflexiones que conllevan.
1.Mi última adquisición ha sido el cuento de Anna Llenas
titulado “Vacío”.
El cuento habla de una niña que es muy feliz hasta que pierde
algo muy importante para ella y se le hace un vacío en el estómago. Se siente
muy triste, por lo que empieza a llenarlo con cosas y personas que no siempre
son las adecuadas. Cuando ve que intenta llenar su vacío y no lo consigue,
empieza a sentir ansiedad hasta llegar a sumirse en un estado depresivo. En ese
estado de apatía y desgana, una voz le indica que deje de buscar fuera y que
mire en su interior. A partir de entonces, la protagonista empieza a llenar ese
vacío que tanto le molestaba.
Aunque actualmente los cuentos ilustrados están muy enfocados
a los niños pequeños, a mí me gusta, especialmente, para trabajar a partir de
la preadolescencia. Me parece un recurso genial para trabajar con adultos en
terapia, para que contacten con su niño interior y entiendan lo que les pasa.
Para la adolescencia también me parece una buena opción, aunque es posible que
rechacen el formato del cuento por su apariencia infantil.
2.La Pelusa Chusa, mi cuento ilustrado por excelencia.
Este cuento provoca un enamoramiento al instante tanto por su
formato, sus ilustraciones y por la redacción de la historia. Ese enamoramiento
aumentó, en mi caso, cuando descubrí que la sobrina de cinco años del autor había
colaborado en la historia.
Este cuento narra una historia de valentía. La Pelusa Chusa
sale de su habitación (zona de confort) para vivir aventuras (nuevas
experiencias). Durante su viaje, conoce a muchas personas pero, cuando quiere
volver a casa (dificultades ante las nuevas experiencias), no sabe cómo hacerlo
y se pone a llorar. Lo que no sabía la Pelusa Chusa es que de vivir tantas
experiencias nuevas, se había hecho una pelusa cada vez más grande (había
aprendido y madurado).
Considero que esta historia se puede trabajar con niños más
pequeños que el anterior. Se pueden sacar algunas conclusiones desde la etapa
de educación infantil pero creo que es muy valioso para cualquier cambio difícil
o ante cualquier resistencia del niño a una nueva experiencia. Cuando se le
cambia de colegio, cuando se le quiere apuntar a una extraescolar pero luego le
da miedo conocer gente nueva, cuando el profesor o la profesora cambian con el
ciclo de E.Primaria, etc.
3.El búho que quería ser gallo.
Este cuento no lo conocía. Lo compré en un rastro benéfico
para el apoyo de animales así que no tenía ninguna expectativa cuando lo cogí
entre mis manos. Al ojearlo no pude evitar comprarlo. El cuento narra la
historia de un búho que, en una noche lluviosa y de mucho frío, se mete en un
gallinero a dormir sin saber que estaba lleno de gallinas. Al día
siguiente, las gallinas le obligan a comportarse como ellas si quiere seguir
viviendo allí.
Este cuento me parece una gran idea para trabajar las
diferencias entre las personas, la inclusión y prevenir el acoso escolar. Es un
libro fácil de leer, por lo que se puede trabajar desde infantil. Aun así, me
parece que la edad ideal para sacar el máximo partido posible a la moraleja de
la historia, es la E.Primaria. La época en la que se forman los roles en el
grupo y algunos chicos y chicas empiezan a diferenciarse en los juegos
estereotípicamente.
4.El gran vacío de Alfonso Taburete.
Este libro desprende una ternura en su redacción y sus imágenes
que pocos libros han conseguido traspasarme. Alfonso Taburete se despierta sin
saber quién es ni dónde está, tal y como nos podemos encontrar las personas en
momentos críticos. Para conocerse, comienza a caminar, a descubrir el mundo y
diferentes personajes. Algunos le ayudarán y otros le entorpecerán. En este
caso, el personaje que entorpece su camino es quien se hace su pareja, algo que
puede ser representativo a partir de la adolescencia.
Este libro me parece totalmente increíble para los adultos
pero también me parece un buen recurso para trabajarlo desde E.Secundaria por
su fácil redacción y por sus ilustraciones. Se puede aplicar al ámbito
emocional, de autoconcepto, fisolosófico, etc.
5. Brújulas que buscan sonrisas perdidas.
Me declaro fan de Albert Espinosa y, como tal, no podía
permitirme no incluirlo en esta lista. En este libro encontramos frases como: “decidí
salir del mundo… Y si sales del mundo, puede que no vuelvas a entrar…”, “creo
que deberían existir abogados que te pudieran ayudar a desligarte de las
promesas de adolescencia alegando incapacidad emocional”, “Yo te propongo que
me permitas cambiar mis resortes a tu lado. No los juzgues y no los pongas en
cuestión. Y yo haré lo mismo por ti… Te permitiré cambiar, que hurgues en tu
interior, que me ofrezcas otra visión de ti mismo y no te juzgaré…”.
Es un libro que enamora y araña. No tengo más que añadir.
El mes
pasado empecé un nuevo tipo de post en el que os recomendaba varios libros
sobre educación emocional. Este mes me complace contaros que he escrito un
libro titulado “La pequeña gran Lucía”.
“La pequeña
gran Lucía” es un libro recomendado para niños a partir de 9 años en el que se
habla de emociones, autoconcepto, autoestima, empatía, acoso entre iguales y
superación. En la historia, Lucía y Aletas vivirán aventuras en las que harán
nuevos amigos como la mariposa Colorina y se encontrarán con personas no tan
amigables como el malvado Furious.
El libro
consta de 7 capítulos con diferentes preguntas referidas a cada capítulo para
lograr una mayor profundización en cada aspecto que trata la historia. Algunas de las preguntas que podéis encontrar
son:
-¿Alguna vez te has
enfadado con tus hermanos, primos o amigos? ¿Por qué?
-¿Por qué crees que los demás
pingüinos no ayudaban a Aletas y permitían que se rieran de él?
-¿Conoces a alguien que se sienta
menos inteligente, cariñoso, simpático, noble, etc. de lo que realmente es? ¿A
quién?
- Ping se dio cuenta de que tenía
miedo de algo que no era real, no era un monstruo. ¿Alguna vez has comprobado
que tenías miedo de algo que no existía? Pon ejemplos.
- Aletas decía cosas malas de sí
mismo (enano, rechoncho, inútil…). ¿Conoces a alguien que diga cosas así? ¿Lo
has hecho tú alguna vez?
-¿Por qué crees que Furious hacía
daño a los demás?
Estas preguntas hacen que el libro, además de leer de forma
individual por mero entretenimiento, se pueda utilizar en clase, en dinámicas
de grupo y en familia.
Con este
libro, no solo pretendo fomentar la lectura en los niños más mayores, sino que
mi intención va más allá, haciendo hincapié en la necesidad de trabajar la
educación emocional avanzados los primeros cursos de Educación Primaria.
Hoy en día
la sociedad se ha concienciado de la importancia de regular las emociones y de
su influencia en el día a día, pero es cierto que este auge se ve reflejado, en
mayor medida, en los cursos de E.Infantil o hasta los 6-7 años. Pero, ¿qué
ocurre pasados los 8 años? ¿Qué pasa cuando los niños llegan a los últimos
cursos de E.Primaria y durante su transición a Secundaria? Durante su
crecimiento, los niños experimentan diferentes vivencias y maduran con sus
propias herramientas, muchas de las cuales quedan obsoletas ante problemas
totalmente nuevos que acompañan a cada etapa evolutiva. Es por esto, por lo que
creo totalmente necesario hacer énfasis en una educación emocional continuada
en el tiempo y adecuada a cada edad. Este fue uno de los grandes motivos por
los que escribí “La pequeña gran Lucía”.
Si queréis
leer los dos primeros capítulos del libro, podéis hacerlo haciendo click en el
siguiente enlace: http://publicatulibro.ojosverdesediciones.com/index.php/proyectos/8-libros/4-la-pequena-gran-lucia o haciendo click AQUÍ.
Espero que os guste la historia y el motivo. Espero también
que pronto volvamos a saber de él ;).
¿Debe mi hijo hacer deberes durante el verano? ¿Debe aprovechar las vacaciones para disfrutar todo lo que no ha podido durante el curso? ¿Debe quedarse en casa trabajando en todo lo que va más flojo para adecuarse al ritmo de la clase?
Al final de curso, los niños reciben las tareas que deben llevar completas en septiembre. En algunos casos, son unas cuantas fichas para todo el verano. En otros, un librito de vacaciones de cualquier marca y, en otros, un sin fin de ejercicios y varios libros.
Ante todo, yo soy partidaria de que los niños disfruten y aprendan, por lo que un equilibrio entre trabajo y ocio lo considero la mejor opción. ¿Utopía? No, es totalmente posible.
Realizar diversos ejercicios diarios permite que los niños vayan repasando y fortaleciendo los contenidos que han dado durante el curso a la vez que la rutina les permite crear un hábito de estudio que deberán mantener cuando empiece el siguiente curso (por lo general, algo más intenso que el anterior). ¿Significa esto que deben pasar en su escritorio 3 o 4 horas diarias para no "hacer el vago" durante el verano? Decididamente no.
Los niños necesitan descansar, divertirse, jugar, aprender de sus experiencias para motivarse y conseguir que eso que han aprendido durante el verano se les quede en la memoria a largo plazo. No todo en la vida es memorizar contenidos. El aprendizaje es saber estar en grupo y no ceder a las presiones que pueden hacernos sentir mal, el aprendizaje es hacer la compra y saber cuántos productos puedo comprar con un determinado dinero, el aprendizaje es conocer nuestras emociones y saber expresarlas así como entender las emociones ajenas, el aprendizaje es saber resolver diferentes problemas que no siempre consisten en saber cuántas manzanas le quedan a Juan si se ha comido 2 y tenía 5.
Entonces ¿Qué hacemos? Cuando trabajo en consulta aspectos psicopedagógicos, elaboro un calendario mensual de julio y otro de agosto donde equilibro las tareas que pide el colegio con los procesos que yo trabajo. Si nos organizamos nada más terminar el curso, con una hora diaria es suficiente para cumplir los objetivos (si hablamos de Primaria) y estamos enseñando al niño o la niña a familiarizarse con la organización y la planificación. Puesto que el trabajo solo ocupa una hora diaria, nunca impongo a qué hora deben empezar. Ellos deben elegir cuál es la hora en la que rinden más y, cuando la descubran, intentar hacerlo siempre a una hora similar para generar habituación. ¿Que un día no se puede? No pasa nada. Pero con esta metodología, los niños sabrán cuándo tardan menos en hacer las tareas adecuadamente y les resultará menos costoso.
Otra cosa que me parece de real importancia es la lectura de libros narrativos. La lectura de un libro no se puede vender como una obligación con frases como "tienes que
leer para aprender vocabulario", "tienes que leer porque cuando llegue
el curso que viene ya verás", etc. Los libros son cuentos escritos y a todos los niños le gustan los cuentos. Se le puede decir al niño de ir a la biblioteca o a una tienda a que elija el libro que más le guste. Se puede aprovechar para hacer una compra conjunta y así, tanto papá o mamá como su niño/a, elegirán sus libros favoritos y cada uno se llevará el suyo a casa. Recordad que los adultos somos el ejemplo que siguen los niños y recordad también que nosotros fuimos pequeños. Si juntamos nuestro conocimiento de adulto y a la vez empatizamos con ellos, encontraremos ese sentido común que nos dice qué debemos hacer para un crecimiento positivo.