"Todos los días la gente se arregla el cabello,
¿Por qué no el corazón?"

lunes, 11 de abril de 2011

Un fármaco tradicional: La mentira

Siempre me ha impresionado cómo puede haber personas que consiguen mentirse a sí mismas. ¿Cómo pueden mentirse si son quienes mejor se conocen? ¿Realmente consiguen mentirse cuando lo hacen? ¿De verdad consiguen el resultado que esperan?

Me resulta fascinante, a la vez que un poco extraño, que una persona consiga callar las voces de su interior. Esas a las que no se les puede mentir con una farsa, porque esas vocecillas interiores, son las que hacen a una persona tal y como es. Sin ambigüedades ni opacidades.

¿Por qué lo harán? ¿Escogerán así el camino más fácil? Un camino donde se hacen pensar a sí mismos que es la vida que quieren. A lo que yo pregunto, ¿es realmente ese el camino más fácil?

No entiendo cómo una persona puede llevar el gran peso que supone vivir una vida frustrada. La posibilidad de mentirse a uno mismo es muy tentadora y ayuda a sobrellevar esa frustración pero, el ser humano, por lo general, es inteligente, y en determinados momentos esa persona sabe que no está viviendo lo que siempre ha querido y que se encuentra bastante alejada de lo que entiende por una vida feliz.

¿No sería más inteligente (que no digo fácil) que la gente fuera sincera consigo misma e intentara cambiar todo aquello que hace que su vida sea, simplemente, una mentira? ¿Qué es más costoso? ¿Hacer frente a todo ese intento de “vida” y empezar de cero? ¿O vivir año tras año intercalando una mentira y la tristeza que supone abrir los ojos?

Ante todos estos pensamientos, se me ocurre pensar que hay algo aún más interesante. Es el momento en que una persona empieza con ese comportamiento rutinario que afianzará a lo largo de los años. ¿Qué lleva a una persona a mentirse a sí misma? ¿Educación? ¿Experiencia? ¿Cómo descubrir que alguien empieza a optar por ese camino y poder corregirlo? Creo que es más fácil educar para un buen crecimiento en todos los ámbitos, que esperar a que haya un problema, descubrirlo e intentar corregirlo.

Es por esto, una de las cosas (entre muchas otras) que veo tan importante la educación de algo que se ha puesto de moda pero que siempre ha debido estar en nuestras cabezas peludas: Inteligencia Emocional.

2 comentarios:

  1. La mentira está en el ambiente, en el día a día. Desde los que están más altos hasta los de abajo del todo la mentirá forma parte de sus vidas, tanto si son conscientes como sino, tanto si lo desean como si tampoco.

    Elegimos a los menos mentirosos para ver horrorizados como nos mienten y manipulan, vivimos en una sociedad basada en tapaderas encima de tapaderas de una olla a presión demasiado honda como para poder ver como empezó el guiso.

    ¿Que elección tenemos? ¿Luchar contra ello para quedarte igual y frustrado? Yo opino que llega un momento en que te das cuenta de que la única opción de vivir es simplemente aprender a diferenciar esa mentira y a convivir con ella sin que te afecte en el día a día.

    Con lo cual no creo que se pueda salir totalmente de esas mentiras....

    ResponderEliminar
  2. Supongo que no es posible vivir una vida totalmente sincera, tienes razón. La mentira siempre está ahí puesto que no en todos los casos depende de nosotros (amigos, trabajo, gobiernos...).

    Pero a nivel individual creo que es posible intentar reducir el nivel de mentira al mínimo posible. Me baso en mi experiencia y créeme, cuando sabes qué quieres hacer, por qué haces las cosas y para qué... entras en un estado de felicidad.

    También puedes optar por no plantearte nada, así no surgirán problemas existenciales (aunque sí de otro tipo), es lo más fácil, pero creo que es vivir a medias puesto que nunca estás satisfecho contigo mismo y con tu vida.

    Todo esto suena muy hippi xD pero no sé, es lo que creo y no me parece utópico puesto que lo he experimentado ;).

    ResponderEliminar