"Todos los días la gente se arregla el cabello,
¿Por qué no el corazón?"

miércoles, 2 de octubre de 2013

Houston, tenemos un problema


El día a día nos obliga, en muchas ocasiones, a enfrentarnos a determinados problemas y solventarlos para seguir adelante. Las dificultades se presentan de todo tipo: exámenes, planes a los que no sabes si ir o no, elecciones entre dos o más destinos de viaje, amigos que te hacen daño y no sabes cómo solucionarlo, parejas con problemas que dudan entre hablar, callarse, dejarlo pasar, romper, seguir adelante…

Por tanto, es aconsejable estar preparados y contar con la habilidad suficiente para resolver esos problemas de la manera más sana y eficaz. Por esto, hoy explicaré la Técnica de Resolución de Problemas basándome en las aportaciones de Juan Sevillá y Carmen Pastor.

La Técnica de Resolución de Problemas cuenta con los siguientes pasos:

1.      Definir el problema
2.      Buscar opciones
3.      Valorar y decidir
4.      Aplicar y revisar

Parece una tarea obvia y fácilmente aplicable pero, la mayoría de las veces, nuestros sentimientos se mezclan con el problema y todo se complica bastante más de lo que parece.


PASO 1: Definir el problema

Para ello, podemos contestar a las siguientes preguntas:

-  ¿Quién tiene el problema?

-  ¿En qué consiste el problema?

-  ¿Por qué es un problema para mí?

-  ¿A qué áreas de mi vida afecta?

-  ¿A qué otras personas afecta?

-  ¿Desde cuándo tengo este problema?

Una vez se han respondido estas preguntas (aconsejo hacerlo todo por escrito), se define el problema de tal forma que lo entienda alguien desconocido que no sepa nada de lo que nos preocupa. Un error común en esta fase es definir el problema en base a dos alternativas únicamente. Ej: “No sé si dejarle o no”. El problema bien definido sería: “Tengo que decidir qué hacer con mi relación de pareja. El estado actual no me gusta y creo que cada día nos afecta más a los dos”.

 
PASO 2: Buscar opciones

Consiste en realizar un lluvia de ideas en una lista lo más larga posible pero sin juzgar ni valorar cada opción (eso será en otro paso). En esta lista, las ideas no pueden ser abstractas ni imposibles de realizar.

Si se te ocurren pocas opciones, algunos consejos pueden ser:

o   COMBINAR algunas opciones de la lista

o   RECORDAR cómo solucionaste el problema en el pasado

o   IMAGINAR cómo solucionaría este problema alguien a quien admires (real o ficticio)

NOTA: Si sólo se te ocurren dos alternativas es porque la definición está mal hecha

 
PASO 3: Valorar y decidir

Tras hacer la lista con todas las opciones, se evalúan los pros y los contras de cada opción, no sólo a nivel personal sino en las demás personas o el mundo. EJ: “Irme de casa sin avisar a nadie”. Pro: “Me siento libre”. Contras: “No tendría donde dormir, preocuparía a mis familiares o a mi pareja…”

Vuelvo a hacer hincapié en no escribir opciones ni valoraciones con pros y contras que sean abstractos. Ej: No es aconsejable escribir “sentirme bien”. Sería “tener más tiempo para mí, dormir mejor…”

A veces es necesario puntuar del 0-10 cada ventaja y desventaja, sumando y viendo el resultado final. EJ:



PASO 4: Aplicar y revisar

Una vez escogida la opción, se hace un plan de cómo se va a llevar a cabo (por si se desecha una buena opción por haberla aplicado mal). ¿Cómo se hace el plan? Resolviendo a estas preguntas:

1. Qué hacer
2. Cómo
3. Cuándo


Espero que ahora que ya tenéis los pasos para resolver problemas, los viváis con menos ansiedad y los obtengáis mejores resultados ;)
 
 

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