"Todos los días la gente se arregla el cabello,
¿Por qué no el corazón?"

viernes, 30 de agosto de 2013

Sobrevivir al primer mes: Objetivo conseguido


Ya estamos finalizando agosto y con ello las vacaciones de muchos. Por ello, el blog comienza a calentar motores otra vez para seguir informando y ayudando con pautas que pueden serviros de ayuda.

Hoy quería dedicar la entrada a mi espacio profesional en la red de Facebook. Ese espacio que hoy cumple un mes y ha estado actualizándose día a día sin descanso. ¡No existen vacaciones para aumentar la cultura y la positividad!

La página es: www.facebook.com/MonicaBlascoAlicante y en ella hay artículos de revistas sobre diversos temas psicológicos, curiosidades, fotos positivas, actividades prácticas y videos que incitan a la reflexión.

Por ahora, no tiene un esquema prefijado. Soy de las que opinan que cerrarse en una buena idea puede conseguir que todo vaya más o menos bien pero imposibilita la expansión de la creatividad y, por tanto, el crecimiento.

Volveré en el comienzo de las clases con una semana dedicada a las rabietas. Mientras tanto…



¡A ser felices! :)
 


miércoles, 14 de agosto de 2013

La infancia y la televisión


Hoy en día tenemos la costumbre de encender la televisión aunque no queramos ver algo concreto. Hay gente que la tiene de fondo en una reunión familiar. Otras personas, mediante el zapping, acaban viendo algo que no quieren ver sino que lo escogen por eliminación y muchos niños la ponen mientras hacen deberes, meriendan o cenan.  Además, la tv ya no sirve de unión familiar puesto que hay televisiones en casi todas las habitaciones de la casa, incluso en las habitaciones de los más pequeños.

Intentar que los niños no vean la televisión bajo ningún concepto no evitará que saquen la televisión de sus vidas, simplemente retardarán el momento en que la vean o causarán el efecto contrario llegando a utilizarla por rebeldía o por el mero hecho de ser “lo prohibido”. Por otro lado, dejar que el niño vea la televisión durante horas y al libre albedrío puede suponer consecuencias nocivas tales como:

-          Disminución de la actividad física con posibilidad de obesidad

-          Disminución de la actividad social impidiendo que desarrollen  la personalidad

-          Disminución del tiempo para fomentar otros campos como la lectura, pintura, música…

-          Aumento de la probabilidad de que los niños pidan y compren muchos de los productos que se anuncian en televisión

Por el contrario, la televisión puede aportar beneficios a los niños ya que, con ella, pueden:

-          Aprender a usar un lenguaje más amplio y una mejor pronunciación

-          Estimular su razonamiento, creatividad e imaginación

-          Conocer y practicar otros idiomas

-          Reforzar valores morales y éticos

Claro que, para que esto suceda, se han de ver programas, series y dibujos que cumplan con las condiciones para la edad de los niños.

Algunos padres tienen miedo de que ver la televisión se convierta en una adicción, para ello, vamos a comentar 10 pautas para prevenir que una forma de ocio, como puede ser la televisión, se convierta en una adicción. ¿Cómo lo prevenimos?

1.      Desarrollando otro tipo de actividades en común al margen de la tv (cuentos, dibujo, juegos clásicos, paseos, deportes…)

2.      Definiendo un horario concreto para ver la televisión (en relación con los programas adecuados para su edad). Para ello, es aconsejable no acostumbrarse a dejarse la televisión puesta cuando se está haciendo otra cosa.

3.      No uses la televisión para tranquilizar al/la niño/a ni enciendas la televisión en las horas de comida.

4.      En el caso de que el/la niño/a tenga un bajo rendimiento académico, la televisión se verá siempre después de hacer las tareas escolares.

5.      Explica las diferencias entre la realidad y la fantasía para evitar que los niños pasen miedo. Si tienen miedo por algo que es real, háblalo para tranquilizarle.

6.      Ubica la televisión en lugares comunes para toda la familia y no dentro de cada habitación.

7.      Enseña a apagar la televisión una vez ha visto el programa, serie, documental…

8.      Discute los anuncios publicitarios con tus hijos/as y, si te piden un juguete, prueba a preguntarles cómo los usaría si lo tuviera en casa (la respuesta puede indicarte si lo usará o se cansará de él a las dos semanas).

9.      Evita los programas violentos. En el caso de permitirlos, háblale sobre las consecuencias de la violencia tanto para uno mismo, como para la víctima y para los familiares.

10.  Utiliza los dilemas morales y éticos que salen en la televisión (amor, sexo, conflictos, drogas…) para comenzar un debate familiar.

¿Cuál de las dos imágenes refleja tu situación en casa?


miércoles, 7 de agosto de 2013

Tiempo de ocio


En la vida, hay momentos en los que vivimos por y para el estudio o el trabajo sin permitirnos esos momentos que nos dan tanto placer y nos llenan de vida. Es por esto que hay que buscar un equilibrio entre el trabajo y el tiempo de actividad (que no quiere decir que sea trabajo). Una idea bastante extendida sobre el tiempo de ocio es la de no hacer nada, muy lejos de la idea que tenían los griegos, ya que para ellos estar ociosos era dedicarse a formarse la mente y el espíritu. Por tanto, una idea que debemos tener clara y sobre todo, aclarársela a los más pequeños, es que estar ocioso no es estar sin hacer nada sino dedicarnos a otras actividades que nos gustan, nos hacen pasarlo bien y además nos forman como persona.

Los padres han de ser conscientes que son el modelo y el referente para sus hijos/as, por lo que si los padres aprovechan el tiempo libre y no se quedan todo el día frente al televisor, por imitación seguirán nuestros pasos. Aunque esto no significa que les guste realizar las mismas actividades que a los padres y se han de respetar estas diferencias.

Es aconsejable que todos los miembros de la familia disfruten juntos del tiempo de ocio y aprovechen para desarrollar habilidades como las de tipo físico o manipulativo. Cuando los hermanos tienen edades similares, es más fácil que compartan aficiones. Por el contrario, a partir de la adolescencia los intereses suelen ser muy dispares.

La satisfacción que se obtiene al realizar una actividad, es proporcional a la implicación de cada uno. Por tanto, los padres pueden delegar algunos encargos a cada hijo o pedir opiniones siempre que sea posible. Ejemplos de ello sería: lugar al que se va a ir, itinerarios, dónde almorzar, preparar lo necesario (gorras, zapatos, cámara de fotos…). Además, conviene que los encargos roten en cada plan para que todos participen en todo.

Os dejo, a continuación, algunas propuestas de actividades de ocio:

Actividades en la naturaleza:
- Senderismo
- Excursiones al monte o sitios de interés ecológico
- Acampadas
- Plantación de un árbol

 
Actividades de bricolaje y restauración:
- Reparación de desperfectos en el hogar

- Instalar nuevos utensilios o muebles


Actividades de coleccionismo

Actividades de lectura




¿Se os ocurre alguna otra idea que no se haya dicho?
 
 

 

 

SOBRE MÍ






Psicóloga Mónica Blasco Cano (número de colegiada Col. CV – 11873).

Licenciada en Psicología por la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.

Máster en Terapia Psicológica con Niños y Adolescentes por la misma universidad (UMH) de Elche.

Experiencia en psicoterapia a niños, adolescentes y adultos con amplio rango de dificultades:

-          Depresión y déficit de autoestima

-          Ansiedad (obsesiones, ataques de pánico, fobias…)

-          Inestabilidad emocional

-          Trastornos de Personalidad

-          Problemas de sueño

-          Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

-          Problemas de conducta

-          Acoso escolar

-          Déficit de Habilidades Sociales

-          Problemas de Rendimiento Académico

-          Dificultades en Técnicas de Estudio

-          Dificultades en la Lectoescritura

-          Dificultades en Comprensión Lectora

Entre otros…

Realización de charlas y talleres: Ver todas las actividades en http://homeostasiss.blogspot.com.es/2014/10/actividades.html


Puedes contactar conmigo por:

Télefono: 633368553



Mensaje privado en Facebook: http://www.facebook.com/MonicaBlascoAlicante
 

martes, 6 de agosto de 2013

Cambios que no suponen finales sino continuaciones


Puesto que la vida es un continuo de círculos que se cierran y se abren, he decidido no empezar un blog nuevo para no olvidar este. A partir de ahora, el blog tendrá otra forma, otro objetivo pero, como la mayoría de las entradas anteriores, todas con un tinte psicológico que no puedo abandonar. Es muy difícil abandonar lo que te apasiona (y muy tonto, para qué engañarnos).

Tras hacer una revisión de las entradas desde el 2010 en adelante para comprobar si decidía seguir con él, he recordado lo que el ámbito psicológico y de las emociones me ha hecho  sentir desde siempre: alegría, tristeza, miedo y, muchas veces, enfado.

Ahora ha llegado el momento de hacer sentir a otras personas y ayudarles en su día a día. Empieza una segunda fase con mucha ilusión y motivación con la creencia de que quien se mueve, consigue resultados.

Nos veremos con otro formato, pero con la misma esencia J
 
 

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Problema con la tecnología? ¡Qué va! Yo controlo (literalmente)


Siempre he sido partidaria de mirar la parte positiva de las cosas puesto que, ya que las vivimos, qué menos que sacar partido de ellas. Pero, tras ver este video me he planteado verlo de la forma contraria, en negativo. Casualmente, me he sorprendido al ver que también con esta perspectiva puedes sacar partido de las cosas. Quizá ver el lado negativo de las cosas (de algunas por favor, vivamos felices, gracias) no es el problema, sino victimizarse por ello y no enfocar los problemas encontrados hacia la proyección de un cambio. Aquí, alguien que conozco me diría basándose en el Análisis Transaccional: “Estaríamos usando el yo adulto”.

A pesar de que en menos 10 minutos el video nos bombardea con un montón de información muy interesante, he decidido hablar sólo de una cosa. Al fin y al cabo la vida va de eso, tomar elecciones y decisiones día a día, minuto a minuto.

 La continua evolución de la tecnología, Internet, los juegos electrónicos y demás, es infinitamente positiva para aumentar la creatividad, motivar a los alumnos para el aprendizaje en el colegio, la mejora de la expresión… Pero si algo se entiende con el video que muestro a continuación es el daño que se le hace a la tolerancia a la frustración, al refuerzo a largo plazo y a la adaptación a los cambios. ¿Con qué cara le dices a un niño que estudiar es bueno para tener un futuro prometedor (ignorando la nefasta situación económica y laboral actual) si nada más escribir en google “videos graciosos de gatitos” ha encontrado 100.000 links que le dan lo que pide? ¿Cómo le puedes prometer a un adolescente: “si estudias lo máximo posible para el examen de matemáticas que tanto te cuesta, el domingo nos vamos al cine” si nada más poner en las redes sociales “cansado de estudiar” tiene 10 me gustas y 5 comentarios? Y lo mejor de todo, ¿cómo vas a enseñar a una persona a aceptar los aspectos negativos e incontrolables de la vida si puede jugar a Los Sims y crearse a sí mismo, poner el truco del dinero, bajar el “libre albedrío” al mínimo y controlar todas y cada una de las acciones que pasa en su amada e irreal familia? No, si encima querremos que los jóvenes de ahora, sean iguales que los de antes.

Como en todos los aspectos de la vida, nada es infinitamente bueno o malo. Afortunadamente la dicotomía la dejé aparcada hace un tiempo (al menos, conscientemente). Por mi parte, voto por sacarle partido a los nuevos avances con los que convivimos día a día sin dejar de tener en cuenta en cómo repercute, negativamente, en nuestra forma de afrontar los sucesos que nos pasan. De esta manera, sabremos qué es aconsejable paliar y decidiremos si buscar cómo hacerlo y si queremos hacerlo. Pero esto, amigos, es tema de otra entrada ;)
 

 

 

miércoles, 3 de abril de 2013

¡Malditos pensamientos!


Los sentimientos de tristeza dependen, más que de los sucesos en sí, de la interpretación que se hace de ellos. Si una persona está totalmente convencida de que la rechazan o es una persona fracasada, siente el mismo malestar que si el rechazo o el fracaso fueran reales aunque no lo sea. Ejemplo de una misma situación y distintas formas de interpretarlas:

Una profesora está riñendo a la clase porque todos han suspendido. Pensamientos:
- Alumno 1: Me lo merezco, no he estudiado nada
- Alumno 2: Da igual que estudie, total no voy a aprobar, soy tonto
- Alumno 3: No es justo, el examen era muy difícil
- Alumno 4: Qué mujer más cansina, a ver si se da una alegría y nos deja en paz
- Alumno 5: Bla, bla, bla, me importa cero lo que me estás contando

Y así sucesivamente. Es probable que cada alumno pensara una cosa distinta ante una misma situación. Por tanto, no todos sentirían lo mismo. Los alumnos 1 y 2 se sentirían tristes, el alumno 3 enfadado y el alumno 5 indiferente. Entonces:

¿Son las situaciones las que nos provocan malestar?  NO. Son los pensamientos que tenemos sobre esas situaciones, los que nos hacen estar tristes o felices.

¿Podemos conseguir controlar los pensamientos? SÍ. Con trabajo y práctica, se consigue :)

Pero para poder controlar esos pensamientos, es aconsejable conocer los tipos que hay y generar pensamientos alternativos. Son los siguientes:

- Inferencia arbitraria: Cuando se sacan conclusiones sin tener toda la información. Ejemplo: Mi amigo no me ha felicitado por mi cumpleaños, eso es que está enfadado conmigo. Alternativa: A lo mejor no ha tenido tiempo de felicitarme todavía o no se ha acordado.


- Abstracción selectiva: Consiste en centrarse en detalles irrelevantes mientras se ignoran aspectos importantes. Ejemplo: Un alumno saca un 9 en un trabajo y piensa: Madre mía, qué fallo más tonto he tenido, podría haber sacado un 10. Alternativa: He sacado un 9. Es una nota buenísima.


- Sobregeneralización: Se centra en sacar conclusiones generales de un hecho en particular. Ejemplo: He suspendido el examen de matemáticas. No sirvo para estudiar, no sé por qué lo intento. Alternativa: Para el próximo examen me pongo a estudiar antes y a tope desde el principio.


- Magnificación: Se concede mucha importancia a las dificultades. Ejemplo: Una persona está ayudando en la cocina, se le cae un vaso de agua al suelo y se pone muy nerviosa. Alternativa: No pasa nada, es agua, se recoge con una servilleta y se pasa el mocho.
 

- Minimización: Se infravaloran los puntos fuertes. Ejemplo: Un alumno saca una buena nota en un examen de inglés y piensa que es una nota mediocre. Alternativa: Es una nota muy buena, se nota que he estudiado mucho.


- Personalización: Se atribuye a sí mismo la responsabilidad de un suceso negativo que en realidad no depende de uno mismo. Ejemplo: Mi madre está triste porque he suspendido el examen. Alternativa: A lo mejor está triste por otra cosa, voy a preguntarle qué le pasa.


- Pensamiento dicotómico: La ley del “todo o nada”. Se clasifican las experiencias como perfectas u horribles. Ejemplo: Una persona va al cine a ver una película y no le gusta tanto como esperaba. Cuando sale, piensa que ha perdido el dinero, que ha sido aburrida y que hubiera sido mejor quedarse en su casa. Alternativa: No ha sido tan buena como esperaba pero ha hecho algo distinto y ha salido de casa.


Además, las personas tristes tienden a valorar los sucesos de la siguiente manera:
* Se fijan más en los aspectos negativos (Se fijan más en que han hecho mal un ejercicio que en los siete ejercicios restantes que han hecho bien).

* Atención a las consecuencias inmediatas (Si a la primera no sale como esperan, lo dejan. Ejemplo: Aprender a tocar la guitarra)

* Tienen metas poco realistas

* Suelen atribuir sus éxitos a causas externas (Si he aprobado es porque el examen era fácil) y sus fracasos a causas internas (La exposición en grupo ha salido mal porque me he puesto nervioso y mi parte la he dicho mal)

* Se felicitan poco por sus éxitos y, en cambio, se castigan mucho por sus errores.
 

¿Te has sentido identificad@ con alguno de estos pensamientos? ¿Te pasa a menudo? Quizá es el momento de empezar a detectarlos, a cuestionarlos y cambiarlos por otros alternativos :)
 
 

domingo, 24 de febrero de 2013

Mi mamá me mima


“Mi hijo tiene mucho carácter, es un egoísta y un caprichoso. Cuando las cosas no salen como él  quiere se enfada, grita, llora y monta el numerito hasta que lo consigue. Siempre me dice que no a todo, debo repetirle las cosas un montón de veces para que lo haga a medias y hasta que no grito y me enfado con él, no surge efecto. ¡Me tiene harta! ¡No sé a quién habrá salido!”

Posiblemente, este trozo de texto recoja los pensamientos del 85% de los padres que luchan cada día CON sus hijos. Y digo CON, no CONTRA. Pues en el momento en que la educación de un hijo se convierte en una lucha por la autoridad, deja de tener un fin tan grande y positivo como el de ayudarles a hacerse personitas sanas y capaces de afrontar las dificultades de la vida de una manera adecuada.

En muchas ocasiones, cuando la rutina diaria en casa son las peleas constantes entre la buena voluntad de los padres por conseguir que sus hijos acepten las responsabilidades VS las ganas de estos últimos por hacer lo que les apetece, se pierden un montón de aspectos bonitos y amorosos que se han normalizado y no se tienen en cuenta.

¿Cuántas veces hemos oído a lo largo de nuestra vida: “Es que es lo que tienes que hacer”? Es cierto, es lo que “es aconsejable” que hagan para un buen crecimiento, pero a nadie le amarga un dulce y, si ese dulce no se consigue por sí solo, quizá se debería replantear la idea de premiar aquellas cosas que se hacen bien igual que se penalizan las que se hacen mal.

¿Por qué responder sólo hacia un lado (el negativo) y no hacia el otro (el positivo)?  A fin de cuentas, ¿no siguen siendo conductas que hacen a lo largo del día? Por tanto, deben obtener la atención de los padres ambos tipos de situaciones.

Para premiar las cosas que se hacen bien (aunque para los padres sean cosas normales), no es necesario comprarles un juguete, chuches, una Nintendo DS 3D, etc. Lo que más necesitan los niños, es la expresión del amor que sienten sus padres hacia ellos. No es suficiente con pensar cosas como: “Él/ella ya sabe que le quiero”. Quizá un recordatorio de vez en cuando, es lo justo y necesario para que pongan una sonrisita durante el resto del día.

Porque, al fin y al cabo, lo único que quieren es que les mimen. Será tarea de los padres saber cuándo mimar y cuándo enseñarles que en la vida no es todo como uno quiere.
 

martes, 12 de febrero de 2013

Al mal rollo, buena cara :)


Me fascina comprobar empíricamente a lo largo de mi vida que, en todo grupo de más de 8 personas aproximadamente, los roles se repiten. Personas de distintas ciudades y distintas edades forman grupos con los mismos roles ¿No es fascinante?

Lo que quizá es menos fascinante y divertido es lidiar con la persona ocupante del rol del que me he propuesto hablar hoy. Me ha apetecido llamarle “El amargado” con sus subtipos incluidos.

La persona amargada se caracteriza por ser negativa, cascarrabias e intentando y, en muchas ocasiones consiguiendo, impregnar al grupo de su visión negativa y asqueada de la vida, su vida.  Respecto a los tipos, he conseguido clasificar tres:

1.       El amargado victimista: Aquél que ocupa las conversaciones del grupo con comentarios negativos depresivos y, por consiguiente, se evita cada vez más preguntarle cómo está. La evitación no elimina, sólo reduce, pues si el amargado victimista quiere hacer su función, cogerá por banda a quien crea oportuno.


2.       El amargado agresivo: Quien está totalmente descontento y, como vía de escape a  la frustración que obtiene de su vida (porque en el fondo, sólo es la suya), se dedica a proyectar su agresividad, ira y odio en la forma de comportarse de los demás quienes, al fin y al cabo, son felices con la vida que les ha tocado vivir. Se le reconocerá cuando alguien diga este comentario sobre esa persona: “A ver si folla de una p.vez”.


3.       El amargado inestable: Versión que puede estar formada por fluctuaciones entre el amargado victimista, el amargado inestable y/o la persona feliz. El amargado inestable es aquél que tiende a presentarse como uno de los dos subtipos anteriores pero intercala épocas felices donde parece una nueva persona. Hecho que descoloca realmente al resto del grupo, puesto que los demás deben actuar con pies de plomo en cada ocasión para evitar un conflicto posterior.


Como licenciada en psicología, creo que lo adecuado es la empatía, la comprensión y las ganas de convertir esos pensamientos negativos en positivos. Como superviviente social, opto por la extinción y la positividad obviando el camino fácil: la guerra. En resumen, una carita sonriente para todas esas personas
 

martes, 16 de octubre de 2012

Mi amoroso Top Ten

Tanto hablar y tanto hablar... BLA BLA BLA BLA

Hoy la cosa va de escuchar y sentir:

10. Tim Minchin - You grew on me (subtitulada)



09. Jamie Cullum - I think, I love



08. Glen Hansard and Marketa Irglova - Falling Slowly



07. Fréhel - Si tu n'étais pas là



06. Dina Washington - What a Difference a day made




05. Edith Piaf - La vie en rose



04. Frank Sinatra - Come fly with me



03. Frank Sinatra - Fly me to the moon



02. Louis Armstrong - When You're smiling



01. Louis Armstrong - A kiss to build a dream on

domingo, 7 de octubre de 2012

Mamá, de mayor quiero ser futbolista



Escribo indignada. El barça-madrid de esta noche no ha hecho más que recordarme que, además de preveer un día de mucho trabajo, el mundo gira en torno a este deporte. Podría hablar de las fantásticas cualidades que el fútbol supone como el trabajo en equipo, la necesidad de un clima positivo, compañerismo, esfuerzo, perseverancia, potenciación de habilidades sociales en ruedas de prensa… Eso es lo que el fútbol puede aportar a cada uno que lo practica pero, ¿qué nos aporta a nosotros este fantástico deporte enormemente mediatizado y contaminado por un tipo de prensa que se centra en especular, meter presión a los equipos y jugadores, crear mal ambiente y, por qué no decirlo.. inventar? Sí queridos, que la prensa del deporte inventa es algo obvio. No es posible (en mi cerebro que parece ser raro por buscar cosas lógicas en la vida) que hablen de las expresiones de determinados jugadores durante el partido sin hablar con ellos, sin contrastar la información y dando un toque dramático y, en mi opinión, vomitivo.

“Tal jugador no puede más. La desesperación se apodera de él y se enfada con sus compañeros. Intenta lanzar a portería, pero falla, y su frustración se va haciendo más notable. Hoy no es un buen día para nuestro amigo, se maldice por la mala racha de partidos que está teniendo… ¿Qué le pasa a fulanito…?” (Todo esto con un tono muy similar a la voz en off de “Aquí hay tomate”).

Por otra parte, existen las ruedas de prensa, ese bonito sitio donde se necesitan las habilidades sociales necesarias para tratar todo tipo de temas con asertividad y educación. Por desgracia, sólo encuentras una situación totalmente mejorable donde periodistas sólo se preocupan por el ambiente “dentro del vestuario” y entrenadores que, distan mucho de dar ejemplo de educación y madurez ya no sólo a sus jugadores sino al resto de niños/adolescentes/adultos/ancianos/perros/gatos/ydemásfauna (porque aquí todo el mundo ve el fútbol). Unos (y lo digo bien, en masculino, porque ni una sola mujer forma parte de este embolao ni como jugadora ni a nivel directivo) que no se hacen cargo de sus responsabilidades y culpan a los árbitros, otros que tienen una tolerancia a la frustración al mismo nivel que un niño de 5 años y, por último, aquellos que no saben aceptar una derrota. Al fin y al cabo, hablo siempre de lo mismo, inmadurez emocional.

Para acabar, otro suceso que me llamó la atención fue cuando la selección española ganó la última Eurocopa. Encendí la televisión dispuesta a ver la celebración de la llegada a España, pues que me enfade cómo los medios traten el tema del fútbol no impide que empatice y me alegre por la recompensa al esfuerzo. Y lo único que pude ver es el nivel de ebriedad de los jugadores con el que, alguno de ellos, casi no se tenía en pie. Queridos ciudadanos, entiendo que sea un momento de felicidad, de fiesta y que tienen derecho a alcoholizarse lo que les apetezca pero… ¿Nadie pudo decirle a Ramos que no sacara el vaso de cerveza por televisión en horario infantil? ¿¿¿Nadie???

En la actualidad, se sabe que la mayor influencia de los niños son los padres y de los adolescentes el grupo de iguales/amigos. Pero yo añadiría un factor altamente influyente que se reúne en ambos grupos: Los futbolistas.

Y aun sabiendo esto ¿no nos preguntamos qué maldita educación queremos para nuestros hijos?